Lectura de la Biblia desde y con el indio

Arrobo Rodas, Nelly (1992) Lectura de la Biblia desde y con el indio. Diakonia (64). pp. 13-28.

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Abstract

Pequeña aproximación a lo que fue la tarea pastoral, cumplida por Monseñor Leónidas E. Proaño, como Obispo de Riobamba, provincia del Chimborazo, Ecuador, y como Obispo Presidente del Departamento de Pastoral Indígena de la Conferencia Episcopal Ecuatoriana. ¿Quién inicia esta lectura? Después de muchos años de silencio, el indio volvió a hablar en Chimborazo. La palabra de Dios ayudó al indio a hablar, a pronunciar su auténtica palabra... “Y el Verbo se hizo hombre” y el no-hombre, el estropajo vil y despreciable, se puso en pie y gritó sobre la alta montaña: aquí estoy, aquí existo, estoy vivo, soy hombre... soy... “Hubo un hombre enviado por Dios... él no era la Luz... iba en nombre de la Luz”, iba sembrando Luz, cultivando Verdad y cosechando la palabra nueva, el grito inédito, la plegaria llorosa del indio pisoteado. Antes de él, quizá nadie entregó la Palabra... se había acostumbrado al indio a la doctrina ideológicamente concebida para mantener el sometimiento logrado desde la conquista... Antes de él, nunca nadie escuchó la “palabra” del indio sometido... esa palabra que era más bien lamento. Leónidas E. Proaño, Obispo de los Indios, título que primero le fuera proferido como insulto, se convirtió en discípulo del indio, empezó descubriendo en sus andrajos la dignidad del hijo de Dios y puso sus oídos atentos al mínimo balbuceo de sus labios. Reconoció que la Buena Nueva debe ser anunciada a los pobres y a esa tarea consagró sus esfuerzos. Recorrió los caminos polvorientos, hasta él mismo convertirse en camino. Ascendió las montañas encrespadas y adquirió la estatura de montaña. Descendió a las quebradas y a los valles profundos y la profundidad lo habitó generosamente. Discípulo del indio: observó con devoción sus ritos y costumbres, no condenó sus creencias; defendió tenazmente sus derechos; pacientemente descubrió la Semilla del Verbo en su forma de vida y la propuso como alternativa a nuestra sociedad capitalista, individualista, conflictiva. Así la voz del indio fue creciendo... no sólo en Chimborazo, en todo lado, se fue elevando “un sordo clamor” primeramente, y luego, “un grito tumultuoso y aun amenazante”. El indio que había permanecido por casi cinco siglos al margen de la Historia, sentado, ciego y mendigando todo, al paso de Jesús grita, recupera la vista, se pone en pie y camina junto al pueblo oprimido como protagonista de la Historia. Así, se inicia, poco más o menos, la lectura de la Palabra de Dios desde el indio, con el indio, por el indio, y para su causa. Y así, Leónidas Proaño, a medida que entrega la Palabra, descubre la realidad del indio y el indio le devuelve a Jesucristo y se va realizando un intercambio, y llega Jesucristo a identificarse con el indio, mientras el indio va, poco a poco, haciéndose hijo de Dios, pueblo de Dios, Historia. Esta lectura no está terminada. Los indios de América la irán complementando en su camino, a medida que vayan descubriendo que en su lucha está siempre presente el Peregrino, el Dios Amigo, el que escucha -en presente- del pueblo los gemidos.

Item Type: Article
Uncontrolled Keywords: Ecuador, Monseñor Leónidas Proaño, Defensa de los indígenas, Inculturación, Teología de la liberación, Opción preferencial por los pobres, Iglesia popular
Subjects: 200 Religión > 240 Moral cristiana y teología piadosa > 248 Experiencia, práctica, vida cristianas
Divisions: Centro Pastoral Universitario
Depositing User: Rogerio Medina
Date Deposited: 27 May 2017 03:38
Last Modified: 27 May 2017 03:38
URI: http://repositorio.uca.edu.ni/id/eprint/3881

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